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¿PARA QUÉ SIRVE EL CENSO?

Hace casi 11 años, cinco días antes de la realización del Censo Nacional de Población y Vivienda 2012, en 12 puntos de seis departamentos existían conflictos relacionados con la actualización cartográfica para realizar ese empadronamiento general de todos los que viven en Bolivia.

Todos esos problemas estaban motivados de manera específica por conflictos de límites entre municipios y el temor del posible perjuicio resultante de los nuevos datos demográficos si estos revelaban una disminución de habitantes respecto del Censo anterior —el de 2001— en esas unidades territoriales.

Y la razón de ese temor es simple: el número de habitantes de cada municipio es una de las variables que determina el monto de los recursos que recibe cada uno de la administración central.

Ése es un motivo ideal para movilizar a la población y generar conflictos, como el ocurrido en Colomi los primeros días de este año —y también poco antes del Censo 2012—, especialmente si los motivos reales son intereses políticos, como los que enfrentan actualmente a las dos facciones del Movimiento Al Socialismo.

El riesgo de que esas movilizaciones se multipliquen y amenacen con perjudicar la realización del Censo 2024 es significativo, pues existen 74 conflictos limítrofes en el país, la mayor parte, medio centenar, son intermunicipales.

Esos problemas de delimitación de territorios de las unidades geográficas: departamentos y municipios tienen larga data y “están en vías de conciliación como parte del proceso administrativo (correspondiente)”, decía hace poco más de dos meses el viceministro de Autonomías en una entrevista en La Razón Radio.

O sea que la resolución de los conflictos de límites no es atribución del Censo ni de la entidad estatal que lo realiza, el Instituto Nacional de Estadística (INE). Ésa es una información que probablemente mucha gente ignora y así es fácil movilizarla con propósitos ajenos a los intereses de sus municipios.

Es también muy probable que gran parte de la población desconozca los beneficios de la información actualizada que sólo puede proporcionar el Censo.

Información, por ejemplo, acerca de los grupos etarios de la población en todo el país, en cada departamento y municipio, y de los problemas de vivienda o acceso a servicios básicos.

Esos y otros datos son indispensables para planificar las políticas estatales a aplicarse en los próximos 10 años con el fin de mejorar la calidad de vida de la gente.

Así, es también indispensable que el INE se ocupe en difundir la utilidad del Censo y los beneficios de participar en su realización de manera honesta y proactiva.